Región Sur: la zona postergada de Río Negro hoy tiene proyectos

en El Bolsón/Río Negro por

La comunicación escasa; falta de gas; caminos inaccesibles, falta de electricidad y la productividad decreciente, precisamente, por esas carencias, ha sido la característica de varios pueblos de la zona que hoy buscan revertir sus destinos mediante la apuesta hacia otros horizontes, sin perder las identidades.

 

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El Ente de la región Sur, aparece como movilizador que busca ofrecer alternativas para las actividades tradicionales de pueblos que se vieron acosados durante muchos años por el abandono.  El titular del organismo, Guillermo Oliva Tagle, quien a la vez es director de Municipios, asegura que “es posible revertir la historia de las comunidades” que conforman la conocida Línea Sur de Río Negro.

Según Oliva Tagle, una de las principales ayudas y que está a la puerta de verse concretada, después de varios años de obras, es la finalización de la Ruta 23, que unirá a las zonas Cordillerana y Atlántica, pasando por la Línea Sur para llevar vida a cientos de ciudadanos que en la práctica todavía se encuentran incomunicados.

El contraste que presenta el progreso, como por ejemplo con una ruta asfaltada, parece no ser advertido por quienes tienen la posibilidad de contar con recursos al alcance de la mano. Hoy, pensar que una ruta puede ofrecer “dignidad” y “posibilidades” para cientos de habitantes de la zona, podría quedar lejos del imaginario de los otros tantos miles de habitantes de la Provincia e incluso del país.

Sin embargo, todos los pueblos que por diversas naturalezas, entre ellas la ubicación geográfica y más tarde por el ferrocarril que dejó de operar, hoy sueñan con ser reconocidos y abren sus puertas hacia horizontes esperanzadores que les permitirán -por ejemplo- que sus jóvenes no emigren para buscar oportunidades.

Oliva Tagle, asegura que “el actual Gobierno busca recuperar la identidad de cada comunidad, a partir del reconocimiento pero con la asistencia concreta de recursos elementales”, como es la provisión de gas por red. Si bien podría ser éste un beneficio esperado por muchas comunidades del país, en la Línea Sur deben sumarse las complicaciones de los caminos y accesos a cada paraje, sobre todo en invierno, donde las nevadas no sólo afectan a los habitantes por el fío sino que los incomunica.

 

36 Parajes y comisiones de fomento, componen el extenso entramado de comunidades que fueron perdiendo el contacto con el resto de la Provincia, a partir de historias dignas de ser reconocidas y recorridas y que hoy podrían ser parte de los tantos atractivos turísticos de Río Negro, sin que sus habitantes pierdan la esencia.

“El Ente”, dice Guillermo Oliva Tagle, “busca cumplir con el rol de llevar esas realidades hacia el conjunto de la población”, a fin de “generar nuevas oportunidades productivas; nuevas formas de comunicación; nuevos desafíos que atraigan al desarrollo y puedan concretar las potencialidades de personas que formaron sus historias con el estigma del castigo en todo momento”. Ya que a las necesidades, se suma un factor determinante como es el clima, uno de los más severos de la zona patagónica”.

 

Años de asistencialismo y poca asistencia

La historia de Río Negro, presenta muchos años en los que esa región fue asistida frente a diversas eventualidades, dando por resultado millones de pesos gastados y casi ninguna inversión para mejorar las condiciones. Desde la actual gestión se proponen “revertir esa situación” ya no con la asistencia inmediata sino en la búsqueda de transformaciones que puedan hacer que los habitantes se sientan dignos.

 

Parece claro que no es tarea fácil. Incluso el contraste que los propios habitantes que tienen en suerte conocer a otras regiones de la Provincia, parece chocar con la realidad de cada uno, imprimiendo sobre relieve todo lo que falta. Una historia que puede verse como “lo que no fue” y a la vez presenta la esperanza de “lo que podrá venir”.

La promesa de que el ramal de tren se reanudará, al menos como propuesta turística, mediante un convenio entre Chubut y Río Negro, es otra esperanza que los pobladores esperan con ansiedad. La generación de circuitos que ofrecerán a los visitantes un recorrido histórico, casi único en el mundo, también podrá ser la puerta para que adultos y jóvenes decidan por la apuesta.

Según Oliva Tagle, “el Ente de la Región Sur, ha pasado de ser el ámbito de generación de subsidios para los productores que se vieron afectados por una nevada” -aunque seguirá cumpliendo con ese rol-, “a propiciar alternativas que si bien no se imponen, buscan consensos entre los ciudadanos para lograr esos accesos deseados”.

La Región, no obstante, es enormemente rica en lo que respecta a recursos turísticos que, como señala el funcionario, no son explotados del todo por la escasa conectividad. Eso ha generado que también sea escaso y casi nula, la oferta hotelera en todo el trayecto que une a la Cordillera con el mar.

Las propuestas, parecen ambiciosas, los desafíos enormes pero al parecer, la voluntad es manifiesta y desde el Gobierno se ha entendido que trabajar por ese sector es un camino casi inevitable.

 

 

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